Debo reconocer mi escasa experiencia en el ámbito de las redes sociales y comunidades on-line. Estas sociedades “virtuales” nacen de la agrupación de un grupo de usuarios que comparten intereses o ideologías y que utiliza la RED como medio de comunicación, expresión o interacción.
Estas redes sociales cuentan con un número creciente de usuarios (que al fin y al cabo conforman los nodos de la red) que, aunque no son una cantidad brutal, hacen un RUIDO que sí lo es. Existen varios usuarios con gran cantidad de contactos que contribuyen a disminuir los grados de separación de esta sociedad, conformando “un mundo pequeño”. Estos usuarios se conocen como HUBS.
Este tipo de redes están formadas por los usuarios que las utilizan, los contenidos que se intercambian y la tecnología que posibilita esta interacción y se podrían clasificar respecto a su motivación: relaciones personales o distribución de contenido.
Existen muchas redes sociales con distinto éxito y expansión. Por ejemplo, cabe destacar FaceBook (comunidad on-line de compartición de contenidos), Xing (redes de negocios para mantener contactos profesionales), Match.com (búsqueda de parejas), MySpace, etc.
Cada usuario suscrito en este tipo de redes necesita un código de identificación para cada una de las comunidades en las que se registre, y este hecho conlleva una guerra de plataformas para conseguir nuevos usuarios, ya que éstos son reacios a mantener una larga lista de logins y passwords por cada comunidad a la que estén registrados. Como consecuencia de ello han aparecido varias iniciativas con el fin de unificar la identidad digital de un usuario en la red, como es el caso de Data Portability Group que relaciona cada usuario con un URL único. Otra propuesta destacable es OpenId, que se basa en una tercera parte de confianza (TTP: third trust party) que es un servidor (OpenId Provider) que nos proporcionará y confirmará nuestra identidad global.
Es conveniente también la presencia de alguna tecnología que permita la portabilidad de datos entre sitios como, por ejemplo, las notificaciones RSS que son ficheros XML que informan de las actualizaciones de otro portal sin necesidad de visitarlo.